Para reconectarse con la fe cualquier tiempo es idóneo

Hay testimonios de muchas personas que decidieron abandonar sus creencias religiosas por diversas razones, y en un momento determinado se reconectaron con la fe y ganaron tranquilidad y paz interior, que al fin y al cabo es lo más importante para un ser humano. Un ejemplo de esto es el caso de un amigo, que cuando era pequeño había visitado la iglesia de su pueblo con frecuencia, pero de adolescente lo había dejado. Un día pasaba frente a ella (como dato curioso debo decir que iba en un patinete de Tecnocio.com) y de pronto decidió entrar. Me contó que la paz que experimentó dentro no la había experimentado en mucho tiempo. Por tal motivo decidió regresar a misa y volver a conectarse con la fe que un día había tenido.

Aunque muchos critican la fe como una manera de enajenación, como una falsa teoría, incluso, como una debilidad, lo cierto es que es lo que muchos tenemos para seguir adelante, luchar contra los problemas y encontrar un poco de paz. Si eres una de las personas que tiene fe en algo o alguien, no la abandones. Piensa que es una fortaleza que tienes de tu parte.